Como sabéis, la confidencialidad es vital en el ejercicio profesional de la psicología. En otras palabras, la información personal –de la persona usuaria– a la que tengamos acceso es confidencial y, por lo tanto, no se puede hacer ningún tipo de difusión de esa información, sin autorización previa (Selva y Pina, 2025).
Este concepto lo debéis tener siempre presente a lo largo de vuestro ejercicio profesional y, como no puede ser de otro modo, también a lo largo de las prácticas.
Por lo tanto, a la hora de elaborar las actividades del aula –las memorias de las prácticas externas o debates–, recordad siempre preservar la confidencialidad de las personas usuarias o participantes y, en consecuencia, no incluyáis datos sensibles, como sus nombres completos, direcciones, números de teléfono, números identificativos como un DNI, etc.
Además, también debéis tener cuidado de dónde registráis y guardáis la información a la que podéis tener acceso: debe estar muy protegida para evitar que terceros puedan acceder a esa información.
Finalmente, os recomendamos revisar los recursos siguientes:
Ley Orgánica 3/2018, de 5 de diciembre, de Protección de Datos Personales y Garantía de los Derechos Digitales: https://www.boe.es/buscar/doc.php?id=BOE-A-2018-16673.
Hoja informativa sobre la declaración de consentimiento informado: https://protected-content.ftp.uoc.edu/biblioteca/prestatgeries/10170_80170/112231_es.pdf.