4. Imprescindibles para poder cursar el Prácticum externo y disfrutar haciéndolo

Finalmente, nos gustaría haceros llegar un decálogo para que disfrutéis del Prácticum y podáis extraer el máximo de habilidades y aprendizajes.

  1. Escuchad y aprended: el Prácticum es una oportunidad para escuchar y aprender de las personas usuarias con quienes se trabaja y de sus experiencias. En psicología, la escucha activa es uno de los ejes vertebradores de la disciplina.
  2. La ética rige nuestra tarea: uno de los puntos clave de cualquier profesional de la psicología es mantener la confidencialidad de todos los datos con los que se trabaja. Aun así, en el transcurso del Prácticum pueden surgir cuestiones éticas, que hay que compartir con el equipo de manera profesional y responsable.
  3. Formad parte del equipo: el trabajo en equipo implica la cooperación, la colaboración y compartir conocimientos y recursos con profesionales del centro donde se lleva a cabo el Prácticum. Será el equipo que os hará disfrutar de esta experiencia, pero vuestra actitud es indispensable para lograrlo.
  4. Sed conscientes de vuestras habilidades y de las limitaciones propias: es importante reconocer las limitaciones propias y que seáis capaces de preguntar o pedir ayuda, apoyo o supervisión en las tareas que desarrolléis en el Prácticum.
  5. La supervisión es el mejor de los aprendizajes: la supervisión te ayudará a tomar conciencia de las habilidades propias y puntos de mejora. Hay que recordar que la supervisión implica una actitud constructiva, abierta y generosa por parte de la tutoría y del o la estudiante.
  6. Diario del Prácticum: anotad todos los aprendizajes y experiencias vividas; os permitirá enriquecer el Prácticum y os será de mucha utilidad en el futuro laboral.
  7. Ojos abiertos: el Prácticum es una oportunidad para demostrar vuestro interés y motivación en la psicología. Mostrar una actitud positiva y comprometida puede conducir a experiencias más enriquecedoras y oportunidades de aprendizaje o laborales.
  8. Capacidad de adaptación: prepararos para trabajar en diferentes contextos, lo que implica desarrollar flexibilidad, resiliencia y habilidad de comunicación.